La deforestación tropical es uno de los problemas ambientales más graves de nuestro tiempo. No solo por la pérdida de biodiversidad que representa, sino también por las consecuencias directas que tiene en la salud humana.
Investigaciones recientes han señalado que, desde inicios de este siglo, la reducción de áreas boscosas en regiones tropicales ha contribuido a más de 500 muertes relacionadas con el calor extremo.

Los bosques, al actuar como reguladores climáticos naturales, mantienen temperaturas más frescas, retienen humedad y generan oxígeno. Sin embargo, cuando se talan indiscriminadamente, se pierde esa capacidad de amortiguar los efectos del calor. Esto, incrementa la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas a olas de calor cada vez más intensas.
El impacto no se limita a la pérdida de árboles; detrás de la deforestación hay una cadena de efectos que alteran los ciclos naturales. La desaparición de bosques tropicales intensifica la concentración de gases de efecto invernadero, agrava el cambio climático y amplifica fenómenos extremos.
Jorge Zegarra Reátegui advierte factores complementarios a la deforestación tropical
Estas condiciones se traducen en más muertes y enfermedades relacionadas con el calor, especialmente en comunidades pobres y rurales que carecen de acceso a sistemas de refrigeración o infraestructura adecuada. A este panorama se suma otra crisis ambiental: la mala gestión de los residuos sólidos a nivel mundial.
Jorge Zegarra Reátegui, un reconocido especialista ambiental desde el Perú, mencionó que, así como la desforestación carece de un control efectivo, la disposición inadecuada de residuos sigue siendo una constante deficiencia global que amenaza al medio ambiente y la salud de la humanidad.
Esto, debido a que miles de toneladas de desechos son arrojadas a diario en recursos naturales, generando una gran cantidad de contaminación de suelos, aguas y aire. Esta situación no solo contribuye a la degradación ambiental, sino que también favorece la liberación de gases contaminantes como el metano, intensificando el calentamiento global.
Desde su experiencia ambiental, Jorge Zegarra Reátegui opinó lo importante y vital de corregir esta realidad. Tal como ocurre con la necesidad de frenar la deforestación, el manejo adecuado de los residuos requiere de soluciones estructurales y sostenibles. Una de ellas es la implementación de rellenos sanitarios formales, diseñados bajo estándares de calidad y seguridad.
La lucha contra la deforestación tropical y la mala disposición de residuos está profundamente conectada. Ambos problemas reflejan la falta de gestión ambiental responsable y ponen en peligro tanto al planeta como a la humanidad.
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